Estudios han encontrado que inmigrantes tienen presiones culturales y laborales que resultan en serios y altos niveles de estrés que afecta su salud en general.
Presión de nuevos idiomas, culturas, practicas laborales y sociales contribuyen a la acumulación gradual de estrés.
Estrés acumulado afecta tanto el sistema de inmunización como las relaciones en el trabajo y en la familia.