Archive for the ‘Donald Trump’ Category

Siete Grupos o Tipos de Inmigrantes Indocumentados en Estados Unidos

Jueves, marzo 23rd, 2017
Siete Grupos o Tipos de Inmigrantes Indocumentados en Estados Unidos

Compartimos el video del canal de Youtube JessicaDominguezTV, quien expone los siete grupos de Inmigrantes Indocumentados de acuerdo a las directrices emitidas por secretario de seguridad nacional de los Estados Unidos, brinda también algunas recomendaciones importantes de como actuar ante los agentes de inmigración.

Última Actualización: Marzo 23 de 2017
Fuente: YouTube JessicaDominguezTV

Por Segunda Vez Juez Suspende Orden Migratoria de Donald Trump

Viernes, marzo 17th, 2017
Por Segunda Vez Juez Suspende Orden Migratoria de Donald Trump

El pasado miércoles 15 de marzo, a pocas horas de que la nueva prohibición migratoria de Trump entrara en vigencia, un juez federal de Hawái emitió una orden de suspensión nacional contra la orden ejecutiva que hubiera prohibido temporalmente el ingreso a Estados Unidos de refugiados y ciudadanos de seis países con mayoría musulmana. Un juez federal de Maryland también puso en suspenso parte de la prohibición migratoria, en lo que fue un segundo golpe legal contra la orden ejecutiva de Trump. El miércoles pasado, el fiscal general de Hawái, Doug Chin, celebró el fallo del juez federal hawaiano, Derrick Watson.

Doug Chin afirmó: “Esta es la principal razón por la que Hawái presentó la demanda, porque es algo que realmente nos afecta en lo más profundo. Si tenemos una orden que nos retrasa medio siglo, a una época en la que había discriminación según el país de origen o la religión de las personas, debemos expresarnos en su contra”.

Esta es la segunda vez que las órdenes ejecutivas del presidente Trump para prohibir el ingreso de refugiados y ciudadanos de países con mayoría musulmana fueron impugnadas en los tribunales. El miércoles, el presidente Donald Trump criticó el fallo de Hawái.

Donald Trump sostuvo: “Este fallo nos hace ver débiles, y por cierto, ya no lo somos. Créanme. Simplemente vean las fronteras. Lucharemos contra este terrible fallo, vamos a llevar este caso tan lejos como sea posible, incluso hasta la Corte Suprema”.

 

Última Actualización: Marzo 17 de 2017
Fuente: www.democracynow.org YouTube AGENCIA EFE

Niña Graba Cómo Agentes de Migración Arrestan a su Padre

Miércoles, marzo 15th, 2017
Niña Graba Cómo Agentes de Migración Arrestan a su Padre

En California, el estado con mayor población hispana en Estados Unidos, la comunidad está dando pelea en favor de los inmigrantes indocumentados. Casos como el video viral grabado por una adolescente durante el arresto de su padre, han dado pie a protestas diarias y cursos sobre los derechos en caso de enfrentarse a las autoridades migratorias.

Romulo Avelica Gonzales es el padre de Fatima Avelica una niña de 13 años que vivió en carne propia las consecuencias de las políticas migratorias del presiente Donald Trump.

Fátima se dirigía con su padre a la escuela cuando fueron requeridos por agentes migratorios, el padre de la menor fue detenido pues según informes tenía una condena por conducir borracho con una deportación pendiente desde 2014.

La pequeña hija grabo el arresto y lo subió a la red, lo que ha tenido el apoyo de toda california con protestas y cursos sobre derechos. La familia logro conseguir un abogado quien logró detener la deportación inmediata, pero aún permanece en un centro de detención.

 

Última Actualización: Marzo 15 de 2017
Autor: YouTube afpes

The Sad State of Atlanta’s Immigration Court

Lunes, marzo 13th, 2017
The Sad State of Atlanta’s Immigration Court

Written by Hilda Bonilla MARCH 10, 2017 in Immigration Courts

The Atlanta immigration court is known as one of the worst places to be in deportation proceedings. For years, the judges have been accused of abusive and unprofessional practices and the denial rate of asylum applications alone is 98 percent.

The latest effort to document this phenomenon comes from Emory Law School and the Southern Poverty Law Center who sent a letter to the Executive Office for Immigration Review (EOIR) this month regarding troubling practices in the Atlanta immigration courts. The letter was based on court observations by Emory Law students, who attended 31 proceedings between August 31 and October 14, 2016.

Observers found that the immigration judges made prejudicial statements, demonstrated a lack of courtesy and professionalism and expressed significant disinterest toward respondents. In one hearing, an attorney argued that his client should be released from detention because he was neither a threat to society nor a flight risk. In rejecting the client’s bond request, the immigration judge reportedly compared an immigrant to a “person coming to your home in a Halloween mask, waving a knife dripping with blood” and asked the attorney if he would let him in.

When the attorney disagreed with this comparison, the immigration judge responded that the “individuals before [him] were economic migrants and that they do not pay taxes.” Another immigration judge reportedly “leaned back in his chair, placed his head in his hands, and closed his eyes” for 23 minutes while the respondent described the murder of her parents and siblings during an asylum hearing.

Other critical problems include disregard for legal arguments, frequent cancellation of hearings at the last minute, lack of individualized consideration of bond requests, and inadequate interpretation services for respondents who do not speak English. The observers also reported that immigration judges often refer to detention centers as “jails” and detainees as “prisoners,” undermining their dignity and humanity and suggesting that the IJs perceive detained immigrants as criminals. Compounding this problem, detained immigrants who appear in immigration court in Atlanta are required to wear jumpsuits and shackles.

Many of these practices stand in stark contrast with the Executive Office of Immigration Reviews’ Ethics and Professionalism Guide for Immigration Judges, which state, among other things, that “an immigration judge… should not, in the performance of official duties, by word or conduct, manifest improper bias or prejudice” and that immigration judge should be “patient, dignified, and courteous, and should act in a professional manner towards all litigants, witnesses, lawyers, and other with whom the immigration judge deals in his or her capacity.”

EOIR has been previously criticized for its lack of transparency on providing the public with information about the complaints brought up against immigration Judges, raising questions about the department’s willingness to hold its judges accountable. For these reasons, the American Immigration Lawyers Association submitted a Freedom of Information Act request on December 2016 requesting records on all complaints filed against immigration judges and how the complaints were resolved. The released records showed that many immigration judges have been accused of abusive behavior towards immigrants.

The letter concludes with recommendations that, if implemented, have the potential to significantly improve the fairness of immigration court proceedings in one of the most hostile jurisdictions in the country. These recommendations include: investigating and monitoring immigration judges at the Atlanta immigration court, requiring immigration judges to record all courtroom proceedings to ensure transparency and accountability for prejudicial statements, investigating the frequent cancellation of hearings, and ensuring high-quality interpretation and availability of sample translations of forms. It is time for EOIR to take these recommendations seriously.

Photo by Tim Evanson.

Última Actualización: March 13 de 2017
Source: http://immigrationimpact.com

Mujer Que Busca Asilo fue Retirada Esposada de un Hospital de Texas

Sábado, marzo 11th, 2017
Mujer Que Busca Asilo fue Retirada Esposada de un Hospital de Texas

Mientras el presidente Trump promete deportar los “bad hombres”, analizamos el impactante caso de una mujer proveniente de El Salvador que busca asilo y está detenida mientras lucha contra un tumor cerebral. Sara Beltrán Hernández fue esposada de pies y manos, retirada del hospital y trasladada de nuevo al Centro de Detención Prairieland cerca de Dallas. Hoy tiene una audiencia de solicitud de finanza y podría ser liberada para que viva con su familia.

Hablamos con Fatma Marouf, Bryn Esplin y Justin Mazzola. Marouf es directora de la Clínica de Derechos de los Inmigrantes de la Universidad A&M de Texas. Esplin es experta en bioética y profesora asistente en el Departamento de Humanidades en Medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad A&M de Texas. Mazzola es director interino de investigación de Amnesty International EE.UU., que tiene una campaña para conseguir la liberación de Sara Beltrán Hernández.

La buena noticia fue que Horas después de la emisión de esta entrevista Sara Beltrán Hernández fue liberada del centro de detención para poder reunirse con su familia y recibir tratamiento médico para su tumor cerebral.

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TRANSCRIPCIÓN DEL VIDEO

Esta transcripción es un borrador que puede estar sujeto a cambios.
AMY GOODMAN: Mientras el presidente Trump continúa con su ofensiva contra los inmigrantes, pasamos a hablar del caso impactante de una solicitante de asilo de El Salvador que se encuentra detenida al tiempo que lucha contra un tumor cerebral. Sara Beltrán Hernández llegó a EE.UU. por primera vez cruzando la frontera entre Estados Unidos y México en noviembre de 2015. Inmediatamente realizó una declaración jurada ante los agentes de la Patrulla Fronteriza alegando que estaba tratando de escapar de las amenazas de muerte que había recibido de parte de miembros de una pandilla criminal en su ciudad natal porque su pareja es un oficial de policía. Desde entonces, ha estado encerrada en varias cárceles y centros de detención, mientras se resuelve su solicitud de asilo. El 10 de febrero, Sara Beltrán se derrumbó mientras se encontraba en el Centro de Detención Prairieland, cerca de Dallas, Texas. Beltrán, 27 años de edad y madre de dos hijos, fue llevada al Hospital [Huguley] de Texas. Estaba sangrando de la nariz y, según se informó, sufría convulsiones y pérdida de memoria. Los médicos le diagnosticaron un tumor cerebral de más de un centímetro y medio de diámetro, y le dijeron que necesitaba cirugía. Pasaron ocho días antes de que se le diera permiso para que llamara a sus familiares y les dijera dónde estaba y cuál era su estado de salud. Su abogado pidió que fuera trasladada a un hospital de la Ciudad de Nueva York, cerca de donde vive su familia, pero la petición fue rechazada. Según los informes, la semana pasada, el personal del Hospital Huguley le dijo a Beltrán que iba a ser transferida a otro hospital para ser sometida a una operación. Sin embargo, ella fue sacada del hospital esposada de pies y manos y llevada de vuelta a la cárcel. Esta semana, los médicos le comunicaron a Sara Beltrán que tiene un gran tumor macroadenoma hipofisario, que no pone en riesgo su vida, pero “podría seguir creciendo”, y necesita una estrecha vigilancia y resonancias magnéticas regulares. Beltrán todavía padece un severo dolor de cabeza, entumecimiento en la cara, y tiene dificultad para caminar. En el día de hoy tiene una audiencia ante un juez de inmigración para decidir si se le otorga la libertad bajo fianza. Para más, vamos hasta Dallas, Texas, para hablar con la abogada de Sara Beltrán, Fatma Marouf. Marouf es también la directora del Consultorio de Derechos de los Inmigrantes de la Universidad A&M de Texas, donde ella ejerce de profesora de derecho. También se nos unirá desde Dallas Bryn Esplin, profesora asistente en el Departamento de Humanidades Médicas de la Facultad de Medicina de la Universidad A&M de Texas, donde enseña bioética. El lunes, Esplin acompañó a Sara a su cita médica y ha hablado con ella durante su detención acerca de la atención que recibió. Aquí en Nueva York, nos acompaña Justin Mazzola, subdirector de investigación de Amnistía Internacional EE.UU., quien ha lanzado una campaña en demanda de que el Servicio de Inmigración libere a Sara inmediatamente. Bienvenidos sean todos ustedes. Vamos a comenzar con Fatma Marouf. Usted es su abogada. ¿Puede decirnos cómo es posible que esta mujer que sufre de un tumor cerebral sea sacada del hospital esposada y devuelta al centro de detención?

FATMA MAROUF: Esto nos impactó mucho a todos nosotros. Sucedió un día después de que hubiera intentado visitarla en el hospital y me fuera denegada la entrada en su habitación, que era vigilada por dos guardias del centro de detención en todo momento.

AMY GOODMAN: Había dos guardias.

FATMA MAROUF: Sí.

AMY GOODMAN: ¿Había cometido algún horrible crimen?

FATMA MAROUF: No tiene antecedentes penales de ningún tipo. Lo único que hizo fue huir para salvar su vida. Por lo tanto, las autoridades del centro de detención, cuando la llevaron al hospital, dejaron a dos guardias, que nunca se apartaron de su lado. Y, como usted ha mencionado, ella pasó varios días allí, casi una semana, y se le negó el contacto a sus abogados, así como con su familia. Así que ella se encontraba sola, aterrada, sin hablar inglés, y justo después de haber sido informada de que tiene un tumor cerebral.

AMY GOODMAN: ¿Cómo la encontró?

FATMA MAROUF: Bueno, después de ir al hospital para tratar de entender lo que estaba ocurriendo y, posteriormente, haber hablado con la gente del Departamento de Seguridad Nacional, así como con personal del hospital, nos dijeron que iba a ser trasladada a un hospital de Dallas. Y entonces, de repente, al día siguiente, fue llevada de nuevo al centro de detención. Por lo tanto, no sabemos exactamente lo que sucedió. Hay dos informes de alta diferentes en sus registros médicos, y parece que los médicos decidieron de repente que su condición era estable y la transfirieron de nuevo su custodia a Inmigración. Pero habían programado una cita para ella el lunes siguiente. Y estábamos muy preocupados por la interrupción de su tratamiento médico, y su consiguiente retorno y devuelta al centro de detención? donde el cuidado médico es extremadamente limitado. En el centro de detención, ha sido visitada sólo una vez al día por una enfermera. Está recibiendo Tylenol para un tumor cerebral. Y en ese momento, nosotros no sabíamos con qué urgencia necesitaba la cirugía.

AMY GOODMAN: Así que ella estuvo en el hospital durante ocho días. ¿Nadie sabía donde estaba cuando recibió la información de que tenía un tumor cerebral?

FATMA MAROUF: Correcto. Por lo tanto, creo que la primera vez que llegó allí, se las arregló de algún modo para llamar a su madre por teléfono y decirle dónde estaba. Pero entonces lo que ocurrió fue que Inmigración la puso en lo que llamaron una lista de no contacto, algo de lo que nunca había oído hablar antes. Básicamente significa que mantienen la ubicación de la paciente en secreto, así que ni siquiera fue registrada en el hospital. Por lo tanto, cuando su familia intentó llamar al hospital para preguntar por ella, lo único que les dijeron fue: “Aquí no hay nadie con ese nombre”. Por lo tanto, al encontrarme yo en el área, se me pidió ir a ver si ella estaba allí, y allí la encontré. Pero los guardias me negaron el acceso a la habitación, llegando incluso a gritarme que en teoría nadie debía saber que ella se encontraba allí.

AMY GOODMAN: Bryn Esplin, ¿puede hablarnos de sus preocupaciones, como un especialista en bioética, acerca de lo que ha ocurrido con Sara Beltrán, una mujer que huye de la violencia, para salvar su vida, de El Salvador a Estados Unidos?

BRYN ESPLIN: Claro. Desde el punto de vista de la bioética y la ética médica existen numerosas preocupaciones, algunas de las cuales ya hemos citado. Cuando se me informó del caso lo que me generó más preocupación fue que ella estaba en una lista de no contacto. Y pensé que podría convencer a alguien de los otros servicios hospitalarios, como capellanía o trabajo social, para involucrarme y ofrecerle un poco de apoyo, porque, como usted ha dicho, se le había comunicado que tenía un tumor cerebral. Y la naturaleza de una condición neurológica como esa, obviamente, influye en la capacidad de comprender, en la memoria. Ella tenía síntomas que se correspondían con esta afección. Que no fuera capaz de hablar con los servicios sociales, ni participar en la toma de decisiones, ni hablar de su condición médica, era extremadamente problemático. Por lo tanto, yo pensaba que eso funcionaría. La capellanía parecía muy receptiva a intervenir y proporcionar el cuidado espiritual. Por lo tanto, en ese momento, en cierto modo me recusé y pensé que todo iba a ir bien. Y entonces, como hemos mencionado, fue dada de alta de forma repentina y devuelta al centro de detención, y se le notificó que tendría una cita de seguimiento con un neurocirujano el lunes siguiente. Así que, en ese momento, sentí la obligación moral de ir y ver a Sara en persona en el centro de detención para tener una idea de cómo se encontraba, desde un punto de vista humano, pero también para saber qué era lo que ella había entendido acerca de la naturaleza y el alcance de su estado, y qué oportunidades había tenido de realizar preguntas significativas, y qué era lo que yo podía hacer para apoyarla. Debido a que su inglés es limitado, fue muy difícil para ella comprender todos los matices de una lesión neurológica como un tumor hipofisario. Y así que le pregunté si se sentiría cómoda si yo le acompañara a su cita el lunes y ella aceptó con entusiasmo. Me firmó una declaración escrita en este sentido, así como un documento para que yo pudiera acceder a su historial médico. Así que me presenté temprano para su cita y me reuní con personal clínico, y les expliqué quién era yo, en calidad de defensora del paciente, y esperé a que ella llegara. Y puedo confirmar de forma inequívoca que llegó no sólo con las manos esposadas, sino con grilletes en las manos, la cintura y los pies, y de esa forma fue traída a la clínica, y toda la gente que estaba en la sala de visitas se dieron cuenta de esto, ya que pudieron verla y oírla, y fue escoltada de nuevo a la sala de reconocimiento. Y no fue hasta que un miembro del personal clínico le pidió que se sentara en la mesa de examen para los pacientes, y ella trato de hacerlo estando esposada, que el guardia se decidió a retirarle los grilletes. Así que me senté allí con ella, le agarré la mano, y traté de hacer las funciones de intérprete telefónico, para, en colaboración con los agentes, tratar de ayudarla a rellenar su historial médico pasado y otros formularios. Pero eso no estaba funcionando. La conexión era terrible y la jerga técnica médica era muy difícil de traducir, por lo que el personal del hospital insistió en que viniese un traductor. Así que esperamos entre 45 minutos y una hora hasta que esa persona llegó. Sara continuaba sufriendo síntomas graves, estaba acostada, se sujetaba la cabeza, y tuvo que ser despertada cuando la enfermera volvió a entrar en la habitación. Fue entonces cuando logré hablar con el médico. Y lo que me pareció más preocupante fue que todas estas personas, no sólo el personal clínico y el médico, tuvieron acceso a información médica muy personal. Y en esa situación es difícil hablar de forma honesta sobre el historial médico de alguien, especialmente respecto a cosas como el VIH, u otro tipo de información médica altamente protegida, como los antecedentes psiquiátricos. Así que de repente todos estos extraños estaban en su habitación escuchando su historial médico, su pronóstico y diagnóstico actual. Y creo que eso, desde un punto de vista ético, realmente obstaculiza la capacidad de dar información precisa y generar confianza y consiguientemente, poder hacer preguntas relevantes. poder hacer preguntas relevantes. Todo eso fue preocupante.

AMY GOODMAN: Quiero invitar a participar en esta conversación a Justin Mazzola, subdirector de investigación de Amnistía Internacional EE.UU., quien ha lanzado una campaña con el objetivo de lograr la liberación de Sara Beltrán. Recientemente hemos visto… no exactamente el discurso del Estado de la Unión, pero si el discurso del presidente de Trump ante la sesión conjunta del Congreso, y él continúa repitiendo eso de que va tras los “bad hombres”, tras los criminales que amenazan nuestra seguridad nacional. ¿Puede hablar de cómo encaja Sara Beltrán en esto, de quién es ella, esta mujer de El Salvador?

JUSTIN MAZZOLA: Bien. Bueno, creo que en primer lugar hay que recordar que fue detenida bajo el gobierno de Obama, durante su respuesta a la llegada masiva de familias, incluso de niños no acompañados, que llegaron a través del Triángulo Norte de Centroamérica, huyendo de la inestabilidad y la violencia que reina en esos países, incluyendo El Salvador, de donde es Sara. Y en ese entonces, la política del gobierno era la “detención como disuasión”. Y querían enviar el mensaje de que si usted viene, esto es lo que va a enfrentar. Y el secretario [de Seguridad Nacional], Jeh Johnson, fue muy claro al respecto, y fue criticada por ello, pero esa política continuó. Así que tenemos a estos solicitantes de asilo, personas que huyen de la violencia de las pandillas, como en el caso de Sara, y de la violencia doméstica también, y que llegan aquí, y cuando cruzan la frontera y dicen que tienen miedo de volver a su país de origen, son inmediatamente detenidos a la espera de que se tome una decisión sobre su caso.

AMY GOODMAN: Nos quedan 15 segundos. Explique que está pidiendo en este momento.

JUSTIN MAZZOLA: Lo que hemos estado pidiendo desde hace tiempo es que Inmigración debe utilizar su discreción en lo que respecta al proceso de concesión de libertad condicional para liberarla, para que pueda recibir la atención médica adecuada y estar con su familia, que ya vive aquí.

AMY GOODMAN: En Nueva York.

JUSTIN MAZZOLA: En Nueva York, hasta que su solicitud de asilo se resuelva.

AMY GOODMAN: Y, Fatma Marouf, ¿Qué espera que ocurra en la audiencia sobre su fianza que tendrá lugar hoy?

FATMA MAROUF: Esta es una audiencia de fianza ante el Tribunal de Inmigración de Dallas, y esperamos que el juez le conceda la libertas bajo fianza.

AMY GOODMAN: ¿Y sabe cuánto tendrá que pagar, y si tiene la posibilidad de hacerlo?

FATMA MAROUF: No lo sabremos hasta que el juez emita la orden. Su familia, evidentemente, ha estado trabajando duro para reunir todo el dinero posible con el fin de depositar una fianza. Y cuando sepamos la cantidad, será entregada de inmediato, si tienen esa cantidad.

AMY GOODMAN: Bueno, sin duda seguiremos cubrir esta noticia. Pueden ir a nuestro sitio Web en democracynow.org, donde actualizaremos la información respecto a la audiencia de hoy. Fatma Marouf, abogada de Sara Beltrán Hernández; Bryn Esplin, experta en bioética; y Justin Mazzola, de Amnistía Internacional, Muchas gracias.

 

Última Actualización: Marzo 11 de 2017
Fuente: www.democracynow.org

El Muro Invisible

Jueves, marzo 9th, 2017
El Muro Invisible

Queremos compartir con nuestros lectores el artículo “El Muro Invisible” escrito y enviado por la señora Rosmelis Contreras de Venezuela:

Pensar que un muro pueda dividir nuestras fronteras llena de angustia a mucha gente. Pero en lo particular, creo que, el problema no es Trump ni el muro. Cada quien tiene derecho dentro de sus fronteras a hacer lo que considere necesario para garantizar seguridad a sus ciudadanos. Total, ¡siempre ha habido un muro! todas las fronteras tienen un muro, solo que es invisible, pero tiene nombre, son ¡Las Leyes! Se supone que están allí y deben respetarse, pero cometemos el abuso de transgredirlas, tal cual muro invisible. Todo lo que se haga de manera ilegal, debe tener consecuencias negativas, pero en nuestros países latinos estamos acostumbrados a transgredir, justificados por “buenas causas”: me como la luz roja, porque del otro lado no viene carro, soborno a un funcionario para tener un documento más rápido, cruzo la frontera porque quiero una vida mejor, etc., y creemos que eso le da legalidad.

Estos días escuchaba a una señora decir en una entrevista en la televisión: “los latinos somos necesarios en Estados Unidos porque ¿quién trabajará en los restaurantes, quién limpiará sus baños, quién cortará su grama, quién cuidará a sus hijo?…” Todo trabajo es digno, pero ¿este es el concepto que tenemos de nosotros? Si es así, no nos ofende el Sr. Trump, nos ofendemos nosotros mismos.

Nadie deja las puertas de su casa abiertas, porque entrara gente con buenas intenciones, pero probablemente también entraran aquellos que buscan un fin sin importar los medios. Y la realidad es que, a Estados Unidos ha entrado gente que ha hecho mucho daño. La situación de nosotros los venezolanos ha sido muy difícil, nos convertimos en migrantes a fuerza, y muchos países latinos nos han cerrado puertas y tratado como delincuentes en los aeropuertos, con solo la sospecha de tener la intención de ser más que un turista, entre ellos, México, por eso me parece algo hipócrita su posición de víctima. Pero están en su derecho, a ningún país le gusta que lo invadan extranjeros, bueno solo a nosotros que como venezolanos convivimos con españoles, portugueses, italianos, chinos, árabes y colombianos que llegaron a nuestras tierras en épocas de bonanza y a quienes recibimos de brazos abiertos y orgullosamente hoy día son parte de nuestras raíces, hicieron fuerte nuestra economía y con sus genes aportaron a la belleza de nuestras mujeres.

Nos enorgullecemos de ser latinos, pero aún en circunstancias más o menos favorables en nuestros países, pensamos que Estados Unidos es el mejor lugar para vivir, lo que parece algo incongruente. Más aún, si lo miro como venezolana, cualquier país latinoamericano, salvo Cuba, es un ¡paraíso! tener la libertad de expresarse, de comprar alimentos y medicinas, adquirir con esfuerzo y trabajo un carro, una casa y de seguro, mayor seguridad que la tenemos hoy día en Venezuela, ¡son afortunados y no lo saben!. Por eso nos ven como locos emigrando hacia Argentina, Costa Rica, Uruguay, Ecuador, Perú, Chile, Panamá, México, Colombia, Brasil, etc.

Valoremos lo que tenemos en ¡Latinoamérica!, si Estados Unidos le coloca cemento y hierros al muro, para hacerlo tangible, asumamos nuestra cuota de culpa, no lo juzguemos, aceptemos que es su derecho, y si no estamos dispuestos a cumplir los trámites legales para permanecer allí, pues no merecemos estar, pero ¡no es el fin del mundo!, aquellos que mal que bien aún tienen el privilegio de un país con libertades, deben con toda dignidad volver sus miradas a casa, donde siempre serán hijos, y con ese mismo ímpetu con el que querían trabajar en el norte, de seguro podrán trabajar en la tierra que los vio nacer. Cuanto anhelan esto mis compatriotas, ¡volver a casa! nunca fuimos migrantes, amamos nuestro país.

Por: Rosmelis Contreras/ Venezuela

Última Actualización: Marzo 10 de 2017
Autor: Rosmelis Contreras – Venezuela

Trump’s Immigration Remarks at Joint Address, Debunked

Martes, marzo 7th, 2017
 Trump’s Immigration Remarks at Joint Address, Debunked

Written by Joshua Breisblatt in Border Enforcement, Enforcement, Executive Action, Interior Enforcement

This week, President Trump gave an address to a joint session of Congress where he continued his divisive, inaccurate rhetoric on immigration. Some analysts have said Trump moderated his tone in this speech, but in reality Trump isn’t shifting from his hard-line immigration policies. In his speech, he continued to falsely blaming immigrants for the underlying cause for many issues our country faces.

Below are five statements from President Trump’s Joint Address that need to be corrected and explained.

1. Trump claimed that we’ve left “our own borders wide open for anyone to cross.”

This is categorically false Since the last major overhaul of the U.S. immigration system in 1986, the federal government has spent an estimated $263 billion on immigration and border enforcement. Currently, the number of border and interior enforcement personnel stands at more than 49,000. The number of U.S. Border Patrol agents nearly doubled from Fiscal Year (FY) 2003 to FY 2016 with Border Patrol now required to have a record 21,370 agents. Additionally, the number of Immigration and Customs Enforcement (ICE) agents devoted to its office of Enforcement and Removal Operations (ERO) nearly tripled from FY 2003 to FY 2016.

2. Trump said that immigrants aren’t contributing to our economy and instead are “costing the country billions.”

Once again, Trump is incorrect. The study Trump cited and misconstrued was conducted by the National Academies of Sciences (NAS), Engineering, and Medicine. The same report flatly states found that immigrants have “little to no negative effects on the overall wages or employment of native-born workers in the long term.” The NAS study also finds that immigrant workers expand the size of the U.S. economy by an estimated 11 percent annually, which translates out to $2 trillion in 2016. Further, the children of immigrants were found to be the largest net fiscal contributors among any group, native or foreign-born, creating significant economic benefits for every American.

3. Trump said that the government is “removing gang members, drug dealers and criminals that threaten our communities and prey on our citizens.”

Despite the rhetoric, Trump has complicated immigration enforcement by making virtually all of the undocumented population a priority . The new administration is ignoring priorities that were put into place by the Obama Administration as a way to manage limited law enforcement resources and prioritize those who pose a threat to public safety and national security. The priorities recognized that there is a finite budget available for immigration enforcement, thus making prioritization important. The approach now being pursued by the Trump Administration casts a very wide net and will result in an aggressive and unforgiving approach to immigration enforcement moving forward.

4. Trump believes a merit-based immigration system will improve the economy.

The idea of a merit-based system is not new but it usually has been discussed as one piece to updating our immigration system, not the only piece as discussed in this speech. At its core, the allocation of points is not a neutral act, but instead reflects a political view regarding the “desired immigrant.” Since the enactment of the Immigration and Nationality Act in 1965, legal immigration to the United States has been based primarily on the family ties or the work skills of prospective immigrants.

The contributions of family-based immigrants to the U.S. economy, local communities, and the national fabric are many. They account for a significant portion of domestic economic growth, contribute to the well-being of the current and future labor force, play a key role in business development and community improvement, and are among the most upwardly mobile segments of the labor force. And if cutting family-based immigration becomes part of a trade-off for a merit-based system, we would be turning our back on a centuries’ old tradition of family members already in the United States supporting newcomer relatives by helping them get on their feet and facilitating their integration.

5. Trump attempted to make the link between immigrants and crime through his newly created office of Victims Of Immigration Crime Engagement (VOICE).

Despite the implications of this new office at DHS which seeks to demonize all immigrants, immigrants are actually less likely to commit serious crimes or be behind bars than the native-born. Additionally, high rates of immigration are associated with lower rates of violent crime and property crime. This holds true for both legal immigrants and the unauthorized, regardless of their country of origin or level of education.

Photo Courtesy of C-SPAN

Publication Date: March 08 2017
Source: http://immigrationimpact.com