Los
empresarios estadounidenses establecidos en México están "decepcionados"
de que no haya prosperado la reforma migratoria porque cada vez es más
urgente la mano de obra en Estados Unidos ante el retiro de 77 millones de de
trabajadores en los próximos tres años.
El director general
de la Cámara Americana de Comercio (Amcham),
Larry Rubin, señaló que los 12 millones de trabajadores ilegales
en Estados Unidos serán insuficientes para cubrir las plazas que quedarán
vacantes, y consideró que es justo, al tener una participación
importante en la economía de ese país, que se arregle su situación
migratoria.
El empresario aseguró que los empresarios
estadounidenses coinciden con su embajador en México, Antonio Garza, en
que "están decepcionados" porque el Congreso de su país
no tomó la rienda de la reforma migratoria, sobre todo porque
el problema sigue ahí. Esta reforma urgía hace más de un
año, postergarla hace aún más importante la necesidad
de contar con trabajadores legales".
Y es que, explicó,
los empresarios estadounidenses se enfrentan al que consideran como uno de los
problemas más graves para su economía y que consiste en la falta
de mano de obra legal para ocupar las 77 millones de plazas de trabajo
que quedarán vacantes para el año 2010.
Riesgo para la economía
estadounidense
Esos 77 millones de empleados estadounidenses
que hoy desempeñan alguna tarea en la economía de Estados Unidos
se jubilarán en tres años, "para entonces no serán
suficientes los 12 millones de emigrantes indocumentados que hay en Estados Unidos
para cubrir esas plazas y el problema crece"; lo que representa
un riesgo para la economía del país.
Larry Rubin reconoció
que esos 12 millones de emigrantes indocumentados tienen una función importante
en la economía de Estados Unidos a pesar de su situación legal,
por lo que "se merecen una solución apropiada a su problema
en la medida que contribuyen a la economía del país".
Aseguró que la Amcham no dejará de lado el tema de la reforma
migratoria por lo que promoverán más trabajos con el Congreso y
los candidatos al gobierno estadunidense, "vamos a trabajar con el
próximo presidente de Estados Unidos para que lleve el mensaje al Congreso
de la urgencia de un cambio propositito".
El Programa del
Primer Empleo "no ha funcionado" y sólo ha resultado
"un paliativo" porque a tres meses de haber sido puesto
en marcha es mínimo el porcentaje tanto de empresas que se ha inscrito
al mismo como de los puestos de trabajo creados, aseveró Ismael Plascencia,
presidente de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados
Unidos Mexicanos (Concamin).
"No se están creando los empleos que se deben de generar,
que son como 800 mil al año. Vamos muy por debajo de las metas. Está
muy claro que el Programa del Primer Empleo no ha funcionado y estamos en pláticas
con el IMSS para ver de qué manera podemos hacer que funcione, porque como
está definitivamente sólo es un paliativo", dijo el
dirigente empresarial.
Datos del Instituto Mexicano del Seguro Social
(IMSS) revelan que hasta el 18 de mayo pasado, el Programa del Primer
Empleo contaba con 3 mil 918 registros patronales y 3 mil 208 trabajadores inscritos,
cuando la meta oficial que llegó a mencionarse fue crear 400 mil puestos
de trabajo adicionales a los que genera la economía nacional.
No obstante, el dirigente de los industriales acotó que debe esperarse
a que transcurra un año del gobierno de Felipe Calderón para hacer
una evaluación general sobre la creación de empleos, aun cuando
a la fecha se esté por debajo de las metas fijadas, "pero
con la estrategias que se están armando, esperemos que funcione".
Ismael Plascencia desestimó que el pago de cuotas al Instituto Mexicano
del Seguro Social (IMSS), que es la base del citado programa, sea un incentivo
suficiente para que las empresas contraten más trabajadores, por lo que
se explica que la mayoría de las compañías no le haya hecho
caso, menos aún cuando tienen que transcurrir varios meses para que se
les aplique el descuento.
El Programa del Primer Empleo fue creado en
este año por decreto del presidente Felipe Calderón, pero se puso
en marcha hasta el mes de marzo con un presupuesto de 3 mil millones de pesos
y consiste en que el gobierno federal pagará las cuotas del Instituto Mexicano
del Seguro Social del primer año de los nuevos trabajadores que sean contratados
por las empresas.
"Eso de que te paguen después de
diez meses las cuotas es una gran falla del programa y no veo que nomás
por el hecho de no pagar el Seguro Social se vaya a incentivar el empleo. (El
Programa del Primer Empleo) es un paliativo y es bueno, está bien, pero
hay que ir más al fondo para salir adelante".
Última
actualización: Julio 2007.