Madrid (España)
El
gasto sanitario de cada inmigrante es una cuarta parte que el de los españoles,
asegura el doctor Rogelio López-Vélez, especialista en enfermedades
tropicales del Hospital Ramón y Cajal de Madrid. A pesar de que cada vez
hay más voces en España que acusan a los inmigrantes de no pagar
impuestos y de generar excesivos gastos médicos para la Sanidad Pública,
el trabajo y los impuestos de los inmigrantes cubren de sobra esos gastos.
Los inmigrantes pagan impuestos porque el sistema fiscal ha incrementado
los impuestos indirectos que provienen del consumo diario. No pagan impuestos
directos y no declaran a hacienda cuando están en situación irregular
y trabajan en la economía sumergida, el verdadero efecto llamada para la
inmigración.
Un puesto de trabajo ocupado por un peruano, un boliviano,
un rumano o un búlgaro ya no podrá ser ocupado por un español.
Pero en realidad hay trabajos que no quieren ocupar los ciudadanos españoles
porque no ofrecen contratos indefinidos, son duros y mal pagados. Se trata de
trabajos en la hostelería, la agricultura, las comunicaciones, la construcción,
los servicios y el turismo que configuran una la economía sumergida que
los atrae.
En España, las encuestas indican que el fenómeno
de la inmigración ha suplantado al terrorismo, al paro y al precio de la
vivienda como tema más preocupante para los ciudadanos. Las imágenes
impactantes de cayucos que llegan cada semana a las costas españolas han
acaparado toda la atención y se suman al endurecimiento del ¿discurso
gubernamental? para provocar una reacción de rechazo entre los ciudadanos.
Según Diego López Garrido, portavoz del Partido Socialista,
los españoles no están en contra de la inmigración, que es
positiva para la economía y para la sociedad, sino que les preocupa la
inmigración irregular porque la integración ofrece problemas.
Asegura que la inmigración legal supone un enorme beneficio para España
porque es causante del enorme crecimiento económico. Esta
bonanza económica es verdadera, pero que su causa sea la legalidad es falso
porque los inmigrantes contribuyen desde que llegan al país. Sin
embargo, obtienen la regularización mucho tiempo después, cuando
reciben un permiso de trabajo, demuestran que llevan cinco años
o más viviendo en España o con motivo de una reagrupación
familiar. Además, la integración que preocupa a los ciudadanos
depende de muchas más cosas que de un papel.
Según el Informe
semestral sobre la economía española y el contexto internacional,
elaborado por Caixa Catalunya, el crecimiento económico de España
entre 1995 y 2005 habría sido ‘modesto’ en comparación
con el 2,6% anual que alcanzó sin el aumento que tuvo en la inmigración.
La economía sumergida de la que son partícipes supone un 25% del
PIB, según algunos expertos.
Los inmigrantes no
generan un mayor gasto sanitario porque, en su mayoría, vienen con edades
de entre 25 y 45 años y suelen gozar de buena salud. Son la clave
que sostiene y que sostendrá el sistema de pensiones y servicios sociales
para los ancianos en España, donde el número de personas con más
de 80 años alcanza los 2 millones de personas. Se prevé
que, para 2021, serán 3 millones. Al mismo ritmo han crecido las necesidades
de recursos de atención y de servicios para estas personas. Las
personas más implicadas en la creación de la Ley de Dependencia,
que asegurará unos servicios sociales básicos para todos los mayores
en España, defienden la inmigración como salvaguarda del sistema.
En palabras de Pablo Cobo, subdirector de planificación del Instituto de
Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO): “Tenemos inmigrantes jóvenes,
robustos y fuertes que hacen posible este sueño. Sin ellos, la seguridad
social no resistiría. Han aumentado los puestos de trabajo y han crecido
las pensiones no contributivas.
Conviene que los medios
de comunicación saquen más fotos de inmigrantes que acompañan
a las personas mayores a dar un paseo para suplantar las de los cayucos que proyectan
una imagen que impide ver lo mucho que valen y no cuestan quienes vienen de fuera.
Por:
Carlos Miguélez
Última actualización:Diciembre 2006.
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